¡Socorro, estoy en un grupo de Whatsapp del Cole!

Whatsapp es una herramienta fantástica que nos permite estar en contacto con las madres y los padres de los niños de la clase de nuestros hijos, algo que es una ventaja y de mucha utilidad para intercambiar información sobre reuniones, cumpleaños, trabajos en grupo y noticias del cole, pero de este uso hemos pasado a otros que están generando problemas.

En ocasiones le dedicamos más horas a chatear que casi a nuestros hijos. Hemos pasado de los corrillos a las puertas del cole a los grupos de Whatsapp.

Nos quejamos del mal uso que hacen nuestros hijos del whatsapp: que si cotillean, si juzgan e inventan cosas, si critican a sus compañeros pero, ¿cómo lo utilizamos nosotros? Hoy te voy a dar una serie de pautas que se deberían utilizar en los grupos de WhatsApp y una nueva opción que ya se está utilizando en algunos colegios.

Soy miembro de un grupo de Whatsapp, ¿estoy en problemas?

Como padre o madre ¿Debo estar en este tipo de grupos?

Se trata de una decisión personal, evidentemente, y te corresponde a ti tomarla. Veamos algunas ventajas e inconvenientes para ayudarte en la decisión.

Ventajas

son un medio eficaz y rápido para obtener y proporcionar información importante sobre el curso al que asiste tu hijo o hija,

  • La comunicación es muy ágil, casi todo el mundo conoce la aplicación WhatsApp,
  • informan sobre novedades o asuntos inesperados y, además,
  • favorecen la cohesión entre las familias y la organización de actividades comunes.

Inconvenientes

Estas conversaciones, a veces

  • se convierten en un “cajón de sastre” en el que se acumulan quejas, reproches, críticas, malentendidos,
  • favorecen que te conviertas en la “agenda” de tus menores, reduciendo su responsabilidad sobre, por ejemplo, el calendario de actividades (exámenes, excursiones) que ha de saber cada alumna o alumno,
  • a veces se llenan de ataques, discusiones o, incluso, agresiones verbales entre sus integrantes o hacia el personal del centro, y contribuyen a difundir bulos, rumores, información errónea o parcial.

 

¿Puedo abandonar el grupo?

Sí, ¡sin ninguna duda! Si el grupo no responde a su finalidad, es decir, si no sirve para intercambiar información útil sobre la clase, tu hija o tu hijo, o la educación y crianza de menores ¡no te interesa! Puedes irte dando explicaciones o no, es tu decisión.

Ten en cuenta que, del mismo modo que tú puedes abandonar el grupo, cualquier otra persona puede hacerlo, así que ¡evita comentarios negativos sobre esa persona cuando lo haga!

En definitiva, aplica el “sentido común” en el uso de esta potente herramienta de comunicación con otras familias y aprovecha sus ventajas, si quieres.

¿Qué solución alternativa tenemos si se convierte en un grupo desorganizado?

Desde hace muy poco tiempo, existen los moderadores de grupos, estos han surgido debido a “el caos” que surge cada vez que los progenitores quieren ponerse de acuerdo en alguna decisión a tomar, o bien, se convierte en una lluvia de memes y de “que se mejore tu niño”.

Para interiorizarme un poco más en este nuevo mundo de los moderadores de grupos, he contactado con la empresa VM Social Media, quien nos contó cómo surge este nuevo papel dentro de los grupos de padres, en qué consiste y los resultados que se consiguen contratando este rol.

Verito Monetta, CEO de VM Social Media, nos cuenta:

“El servicio surgió cuando vimos que los papás y mamás de los colegios tenían una queja constante, tanto en las Redes Sociales, como en las puertas de las escuelas: Los grupos de Whatsapp. 

¿Por qué moderadores de grupos de whatsapp?

Nuestra empresa se dedica a la comunicación y nos especializamos en el online, así que se nos ocurrió que el papel de moderador en estos chats, podía ser importante y efectivo teniendo en cuenta que alguien imparcial puede decidir sin que  surjan enfados o malos entendidos, y que si los hay, esto luego no perjudique a los niños.

¿Cómo se desarrolla vuestro servicio?

Nuestro papel comienza con una reunión, virtual o presencial, donde explicamos a los padres en qué consiste nuestro trabajo, dejando claro que siempre serán ellos los que decidan de forma democrática y ordenada; respetando unas normas que damos a conocer el primer día de trabajo y estableciendo unos horarios para que todos sepan que, en esos horarios se darán las informaciones importantes.

¿Tiene algo que ver el colegio en vuestro rol?

No somos ni la voz de los profesores, ni de la escuela, simplemente cuidamos que el chat no se llene de información innecesaria, supervisamos el respeto entre miembros y decidimos las expulsiones si no se cumple con las normas implementadas. De esa manera, para los padres y madres es más sencillo y no tienen que ejecutar una acción que es bastante violenta ya que luego tienen que verse en la puerta del colegio, en El Barrio o en los cumples de los peques.

¿Nos podrías contar algunas de las normas que proponéis?

Sí, te dejaré las 10 normas que nosotros utilizamos, aunque hay algunas pautas más que establecemos según el colegio y las actividades, personalizamos cada grupo”.

1. No hables de los profesores

Todo lo que haya que hablar sobre ellos es mejor que se explique cara a cara, ya sea con otros padres, ya sea con el profesor o profesora implicado o con la dirección. El texto escrito no siempre dice lo que uno quiere expresar, y el receptor no siempre entiende el mensaje tal y como el emisor lo envía, así que a menudo se generan conflictos y malentendidos.

Por eso, los asuntos mínimamente delicados es mejor hablarlos en persona, para poder así aclarar in situ cualquier palabra o frase que genere confusión.

2. Da solo información importante y relacionada

Y evita aquella que no lo sea. A menos que todos los integrantes estén de acuerdo, evita la difusión de chistes, vídeos o imágenes que no tengan relación con el grupo. De igual modo, no des información que no tenga que ver con el grupo. como “tengo una amiga que hace unas camisetas chulísimas y las vende muy baratas” o similares. El grupo tiene que ser práctico y conciso.

3. No contestes si no vas a aportar nada

A menudo alguien pregunta por un objeto perdido “A ver si alguien ha visto una bufanda con el escudo de Hogwarts”. Aunque pueda parecer de mala educación, es mejor no decir nada si no sabes de ella. Si no, todos los integrantes del grupo pueden empezar con un “Yo no”, “Yo tampoco”, que hace que cada vez que cojas el móvil tengas más de 100 mensajes tranquilamente, y que los padres con poco tiempo acaben por no leer el grupo obviando información que pueda ser relevante.

4. No te rías de otras madres/padres

No hables de otros padres y madres del colegio. Es de mala educación, es irrespetuoso y es arriesgado si tenemos en cuenta que muchos se conocen sin necesidad de que sus hijos vayan a la misma clase.

5. No crees subgrupos para hablar de alguien del grupo

De nuevo, no solo es irrespetuoso, sino que además es peligroso. La probabilidad de que alguien meta la pata y diga en el grupo grande lo que quería decir en el subgrupo es alta. Si la intención es que haya buena relación entre madres y padres, no hay nada peor que andar haciendo grupos alternativos en los que ir difundiendo rumores y acusaciones.

6. No seas la agenda de cada día de tu hijo

Claro que en algún momento concreto puedes preguntar sobre alguna tarea o similar, porque a todos los niños les puede pasar que olviden algo, o que no hayan entendido bien cómo hacer los deberes. Pero no lo conviertas en una rutina: es molesto para el resto de padres y no ayuda en nada a tu hijo.

Si cada día tiene problemas con los deberes, lo lógico es hablar con la profesora para que le ayude en este sentido. Si pasa de manera más o menos frecuente, quizás lo ideal sea ofrecer al niño diversas soluciones para que sea él quien se responsabilice de ello: asegúrate antes de salir del cole que lo tienes todo bien apuntado, pide el teléfono fijo a algún niño de la clase para llamar en caso de que tengas dudas.

7. No añadas a nadie sin consultarle primero

Una vez estás dentro, hasta las personas que preferirían no estar acaban quedándose para evitar dejar la huella de su marcha. Para evitar malos rollos, es mejor preguntar antes.

8. Utiliza algún emoticono para mostrar la intencionalidad de un mensaje

Al no haber comunicación no verbal, vale la pena añadir algún emoticono para mostrar al resto la intencionalidad de las palabras. No es lo mismo decir “Mi hijo ha venido mojado de la excursión” con una carita de risa, que con una carita de enfado.

Ahora bien, no abuses de los emoticonos, si hay muchos acaban ensuciando el texto y el mensaje.

9. No compartas fotos ajenas

Ninguna foto que pueda comprometer la privacidad de otras personas debe compartirse en estos grupos.

10. Positivismo y ganas de ayudar

El objetivo de los grupos tiene que ser, sobre todo, el de ayudar y ser positivos, porque no es más que una manera de sobrevolar a nuestros hijos mediante el contacto con otros padres, por si en algún momento necesitan de nuestra ayuda. Si alguien tiene ganas de hacerse el gracioso a costa de los demás, ser irónico y andar quejándose, no solo no sumará, sin que estará restando. En tal caso es mejor que no forme parte del grupo.

¿Los resultados son visibles?

Totalmente, casi desde el primer día. Cuando el grupo decide que necesitan una ayuda externa, entienden que a partir de ese momento se someten a un cambio que, hasta ahora, siempre ha sido positivo. Logramos organización y devolvemos tiempo a los papás y mamás.

¿Por último Verito, que precio tiene el servicio y cómo contratarlo?

Es sencillo y accesible teniendo en cuenta que hablamos de clases de 20 niños aproximadamente de 5 a 10€/mes, por familia.

 

Me ha parecido muy interesante este nuevo rol y al investigar, me he encontrado con unos ejemplos que nos afirman el por qué han surgido los moderadores en este mundo de los grupos de WhatsApp.

 

 

 

 

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