Hablar a los hijos de sexo sin morir en el intento

hablar a los hijos de sexo sin morir en el intento

Parece que fue ayer cuando tus padres te empezaron a hablar de sexo y ahora te planteas tú en qué momento abordar el tema con tus peques. Hablar de sexo con los hijos es una responsabilidad que todo padre y madre deben asumir, pues la información sobre la sexualidad debe venir en primera instancia del núcleo familiar, y más en estos momentos de sobreinformación. En nuestra consulta son muchas las dudas y preocupaciones que nos trasladáis acerca de cómo abordar el tema sexo sin morir en el intento. Es por ello que hoy os resolveremos ciertas cuestiones:

Hay que ser conscientes de que la sexualidad es parte de todas las personas, sin importar la edad.
– Entre los 18 meses y los 3 años habrá que ir nombrando de manera apropiada cada parte de su cuerpo, con naturalidad. Y tienen que saber qué parte son privadas.
– Entre los 3 y los 5 años pueden empezar a tener interés hacia la sexualidad básica, desde la propia hasta la del sexo opuesto. En esta edad es importante que los niños aprendan qué es correcto y qué no. La familia debe establecer límites a la exploración. Estas son algunas cosas que podría enseñarles a sus hijos:
– Entre los 5 y los 7 años de edad pueden interesarse en lo que pasa sexualmente entre los adultos, con preguntas cada vez más complejas. Aquí querrán saber sobre el origen de los bebés.
– A partir de los 8-9 son capaces de entender que el sexo es algo que ocurre entre dos personas que se aman. Se interesarán sobre el amor, el romanticismo, el matrimonio, la homosexualidad… Hay que explicarles que amar a alguien no depende del género de la persona, y que es algo distinto a sentirse atraído por alguien sexualmente.

Las edades pueden variar según la madurez de cada niño. No obstante aquí lo importante es saber que la curiosidad es natural y que tendrán preguntas a todas las edades y nosotros como padres debemos estar listos para responder.

En cualquier momento se pueden presentar situaciones ideales para enseñar sexualidad a los niños, desde la hora del baño hasta un embarazo o un nacimiento en el entorno familiar hasta los dibujos y las relaciones que en ellas se creen.

Y no solo en cualquier momento, sino también en cualquier lugar: parque, cine, de compras… No penséis que el momento de hablar de sexo tiene que ser alrededor de una mesa sin que venga a cuento, al revés. Lo mejor es que vaya surgiendo de manera espontánea. Tenemos que saber qué saben ellos, qué les interesa… Ellos guiarán la conversación, hay que escucharles y hay que transmitirles que no estamos incómodos con sus preguntas, que pueden hablar con nosotros de cualquier tema y que no nos vamos a reír (aunque la pregunta sea cómica). Sobre todo no se deben sentir avergonzados. Y nosotros tampoco debemos ser demasiado serios.

Adaptaremos los términos a su edad, siendo breves y usando conceptos sencillos utilizaremos nombres reales para las partes del cuerpo, observaremos sus reacciones, tendremos que cerciorarnos de si necesita saber más sobre el tema.

Hay temas que deben quedar muy muy claros:
– Que se interesen por los órganos genitales es saludable y natural.
– Desnudarse en público y hacer juegos sexuales no es correcto.
– Ninguna otra persona, ni siquiera los amigos y parientes podrán tocar las partes privadas de los niños, solamente los médicos para un examen físico con permiso de los padres.

Si queréis prepararos un poco, aquí os dejamos algunas preguntas que van a aparecer sí o sí en los niños, de menos a más según su edad:
– Mamá, ¿cómo llegué a tu barriga?
– ¿Dónde estaba yo antes de llegar a tu barriga?
– ¿Cómo salí?
– ¿De dónde vienen los bebés?
– ¿Por qué las niñas no tienen pene? ¿Por qué los niños no tienen vulva?
– ¿A qué edad se puede tener un bebé?
– ¿Por qué un niño tiene erecciones?
– ¿Qué es la menstruación?
– ¿Cómo tienen relaciones sexuales dos personas?
– ¿Por qué a algunos hombres les gustan los hombres y a algunas mujeres las mujeres?

En definitiva, hablar de sexo y sexualidad con nuestros hijos nos brinda la oportunidad de enseñarles valores y de entender la sexualidad de un modo saludable para el resto de su vida. Y es que ser sexualmente responsables es una de las lecciones más importantes que les podemos dar. Y es vital que sepan que somos una fuente honesta y fiable para hablar de este y de cualquier tema, porque de no ser así recurrirán a amiguitos o a Internet.

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